Recetas veganas y vegetarianas

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Chocolate con leche de soja

Chocolate con leche de soja

Para todos aquellos intolerantes a la lactosa, esta receta de chocolate caliente con leche de soja les va a encantar, especialmente si están acostumbrados a tomar esa horrible mezcla de polvos que no saben a nada.

En realidad es una bebida muy fácil y rápida de preparar, y habiéndolo intentado con leche normal, con confianza puedo decir que incluso si no eres vegano o intolerante a la lactosa, te recomiendo que hagas el chocolate caliente con leche de soja, es más fuerte y un poco más dulce.

Y ya para rizar el rizo, la leche de soja la puedes hacer tu mismo con esta receta.

La cantidad de azúcar es personal, te recomiendo que experimentes con ella, ya que depende de la marca de leche de soja que utilices. Unas son más dulces que otras, incluso algunas tienen un toque a vainilla.

También puedes utilizar otro tipo de leche vegetal, como la de almendras o la de avellana.
Lo que si es importante, es comprar un cacao que se a de calidad, no esa basura de polvos con sabor a cacao, cacao puro de verdad, de los que no tienen más que cacao.

Aquí está mi receta básica.

Tiempo de preparación: 5 minutos

Información nutricional: 172 kcal

Ingredientes para 1 taza:

  • 1 cucharadita colmada de cacao puro en polvo de buena calidad
  • 1 cucharadita colmada de azúcar moreno
  • 300 ml de leche de soja
  • Una pizca de canela molida

Cómo hacer un chocolate caliente con leche de soja

Vierte 1 cucharada de leche de soja en la taza en la que vas a preparar el chocolate y pon el resto de la leche a calentar a fuego medio en un cazo.

No te alejes demasiado, pues llegar a ebullición rápidamente y se puede salir. No recomiendo calentarlo en el microondas porque no se forma esa espuma tan rica que se forma si lo calentamos en el cazo.

Añade una pizca de canela en polvo a la leche caliente, más o menos 1 cucharadita y media.

A la leche que tienes en la taza, añádele el azúcar moreno y el cacao puro, y mézclalo hasta formar una pasta líquida.
Finalmente, añádele la leche caliente a la taza y remuévelo todo bien. Le puedes añadir más o menos cantidad de leche según la textura que desees, más líquida o más espesa.